Evre OkumusCreo que los poemas se hicieron
para no olvidar el amor.
Si, como lo oyen.
Porque de esta manera, tan
de meternos nosotros mismos
los dedos en la llagas supurantes,
no nos dejamos ni una milésima de oportunidad
para olvidar.
Y pobres, los que leen,
esos si que tienen mérito.
Buscando alivio para sus penas
y nosotros, les metemos
las uñas en los ojos
hasta el tejido epitelial.
Y el glandular si me apuran.
Y nos importa un pito, perdóname Girondo
que las mujeres y los hombres
y hasta los niños,
los perros diría yo
lloren sin desconsuelo.
Y no lloran porque se emocionen
en mi caso, seguro, lloran de pena,
pena de poema, estoy convencida.
Y lo peor, el amor ahí dando vueltas,
brincando el ladino.
Qué malo es escribir de penas
pero peor es leerlas, se lo juro.
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