Mostrando entradas con la etiqueta Art. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Art. Mostrar todas las entradas

domingo

AMORIS VULNUS






AMORIS VULNUS

"Amoris vulnus idem sanat, qui facit." (Publio Sirio)
La herida del amor la sana el mismo que la hace.



Yo la condenada
la que excava las minas
subterráneas con los dientes
para ser indultada.
Excomulgada y confesa
de crímenes amorosos,
imploro el perdón
por haberte abandonado
en estacada polvorienta
dejando mi perfume
entre tus uñas
como único alimento.
Sé que pululas
por la vida
como un penitente
con el espinazo doblado
por mi santa culpa.
Imagino tus nubes
como turbios algodones
necrosados con mi cara.
Supongo la luz del sol
intentando vanamente
sustentar tu forma
mientras se torna eclipse
envenenado entre tinieblas.
Ruego perdones
a esta pecadora
que mientras estuvo contigo
se dejó la respiración enquistada
en eternas noches
de ombligos y lenguas
y ando asmática perdida
en vía crucis permanente
esperando la absolución.


Meri Pas Blanquer
 .
 Lienzo de Saturno Butto


...
 

lunes

TELÉFONO








Suena el timbre agujereando,

demoliendo, derribando desde el tímpano

hasta las uñas de los pies.

Pero no de una vez, no,

se atraviesa el sonido como arma de fuego

letal

por cada uno de mis huesos.

Se atasca en el plasma,

se enrolla, se revienta contra la coraza

que envuelve tripas y entrañas.

Devastador sonido telefónico,

amargo timbre, mi enemigo,

cómo te extraño.

 ...

viernes

Nosotras

Michael Bastow




Ella, tú, nosotras
a las que nos desentrañan
con ecografías vaginales
e instrumentos punzantes,
las que nos abrimos
al mundo en salas
congeladas y exentas
de ternura.
Nosotras, salimos
a la calle después
con los senos afligidos
y el útero agotado
de amarillo árido,
con los pies pisando
sobre arenas movedizas
intentando reajustarnos
la ropa interior
y la matriz.
Nosotras
las que no decimos
miedo
por puro pánico.
A las que temen
los que no saben
amarnos sin romper
el molde.
A esas, a ti, a mí,
a nosotras
nos queda lo fecundo,
la tierra fértil
que sabe como nadie
acariciar nuestros pies
y elevarnos
como globos aerostáticos
por el universo.



lunes

Amo el estruendo de mi calle loca

 Jonas Burgert




Amo el estruendo
de mi calle loca,
aquella afligida
esquina donde
van a morir
los pobres.
Amo la libertina
polvareda
que expande
el asombro
de los que
no se atreven a mirar.
Un hombre pide pan
y el resto,
encoge hombros
agacha cabezas
tuerce cuellos.
Pareciera que se les fuera
a descoyuntar el alma.
No se atreven a desviar
su confortable camino.
Aterrorizados por el miasma
sortean la ciénaga
de su vida
y yo amo
esa esquina mugrienta
y me pringo señores
y acaricio manos sucias
y propago perfume de vida,
bálsamo ineludible.
Amo el estruendo
de mi calle loca
y su abrumador aroma
a carne.




domingo

Perversa esdrújula


Roberto Liang





Contemplarme en el espejo
mientras escarbo en
la corteza del vacío,
instalarme sin pudor
en la cima de la oscuridad,
deletrear el rostro
ensangrentado
de algún espíritu
tenebroso
que me redima.
Contar las sílabas
de tu nombre
-sólo son tres-
y divagar sin rumbo
en busca de un surco
que se abra,
mientras me derramo
en placer solitario,
suspirando
la perversa esdrújula
del nombre propio.


...

sábado

Me invento...

Atsushi Suwa






Me invento tus manos
rozando mi pulso,
el punto exacto
donde grita la voz
que te busca ansiosa
en la oscuridad
de esta noche hambrienta.

Me invento las cuencas
de tus ojos
que me acechan
estupefactas
como animales selváticos
mientras me torno
isla desierta.

Me lo invento todo
porque no estás
y urge rellenar
las piezas
de este puzzle
que se desordena
en desolada agonía.





..

Insomnio

Barbara Cole




Cuando intentes conciliar
el sueño
en noches sin luna
y
los párpados
se abran
como enormes nichos
vacíos y oscuros,
recuerda
que hay una escultura
a poca distancia de ti
que aunque carece de alma
suspira
sangra
y espera anhelante
una palabra tuya
para elevarse de nuevo.

--


domingo

Si vinieras ahora

István Sándorfi






Si vinieras ahora,
si con nombrarte
fuera suficiente.
Encendería
mis metales dorados,
quemaría las hojas
de otoños añejos,
sacudiría al viento,
mi polvo triste
y opaco;
irrespirables partículas
de la pena incierta.
Si vinieras ahora,
abriría el baúl
de mis ropas blancas;
sedas anhelantes
de ser ceñidas
por mi cuerpo desbordado.
Trazaría el vértice exacto
entre tu avidez y
mi ambición,
mientras las nubes
ansiosas de lo nuestro,
se revelan
en indeleble tormenta
profetizada
por el universo,
que nos aclamaría
ruborizado y atónito.


sábado

Casi

Karen Kruse


Esta noche oscura

imagino tu mano

contra el vientre sofocada.

Pensando tal vez en mí

o en lo que te llevaste

en aquel tren sin regreso.

Respirarás el polen

que sacuden las ramas

cubiertas con restos

del naufragio.

Cerrarás los párpados

y una combustión,

un grito silencioso

te recordará mis uñas,

mi nuca obediente

bajo tus dedos.

Mis tobillos elevándose

en danza genital.

Y apretarás la sábana

en místico abrazo,

llorando,

triste,

demoledor orgasmo

cuajado de temblor y rabia.

Desazonado, amargo.

Casi tan atormentado

como este poema.




domingo

Aurora boreal

Michael Taylor


Dedicado a todas las mujeres víctimas de la violencia de género



Arrepentido. casi muerta su carcasa,
los ojos lánguidos, grises y opacos
que pareciera que era cierto su pesar.

Los años de hierbas envenenadas
falsificando ilusiones y abrigo en enero,
no mitigaban la agonía y el recelo

que ella llevaba a cuestas.
Ni siquiera le gustaban ya sus manos
que un dia fueran fuego reavivando arcanos.

Ya no, nunca más volverá
a la piedad, nunca enjugará más lágrimas
de cocodrilo dipsómano.

Si ha de mirar hacia algún punto
lo hará hacia el ártico, donde la aurora boreal
sólo dura seis meses. Los demás, no se cuentan.




--

sábado

Gotas

Alex Kanevsky





Está el viento azotando

la ventana de esta casa

inerte.

Intenta traspasar

un cristal tan duro

como exhausto.

No sabe el aire

que vive tan solo

un corazón sin sustento.

No sabe este viento,

visitante inocente

que ya no bombea sangre

a ningún órgano.

El pulso que una vez

hizo temblar a paredes

y tejado,

hoy no late

no azulea

no te busca

no llora

no segrega amor,

sólo gotea

exceso de indiferencia.



domingo

Indulto

Trisha Lambi






Y si fueras arena

yo me abarrotara de guijarros

hasta el tracto vocal

de la garganta.

Sorbiera yo la sustancia corpórea

que te comprime,

te triturara hasta ser polvo.

Anulara tu juicio,

buceara en tu alma

hasta disolverme, como aquella tarde

que respiré por tus bronquios.

Licuarme en tu alma

hasta aturdirme.

Succionar tu plasma

hasta quemarme.

Vagar por tu simiente y

fecundarte.

Depredar en tu sexo

hasta indultarte.




jueves

DESAMOR

Charles Edouard Edmond Delort




  • Desamor

Me estoy despojando
de esa vehemencia
que llevaba a cuestas
hasta ayer.
Tendida sobre
la helada baldosa
ya no viajo
hasta tu lumbre.
Incendio sofocado
y extinto.
Sin delirio
no hay dolor.
Es cierto.
Pero esta tibieza
me asfixia.
Trance paulatino
que sustenta
mi abandono.
Me confieso
derrotada
y
me proclamo
heredera
de noches plomizas
y anhelos congelados.


..

sábado

VEN

Liana Bennett





¿Por qué no vienes
y me matas?
no te dejes ni una costilla
viva,
apura hasta el último hueso que me queda.
Encadéname a tus muñecas,
líbrame de la indiferencia
de los días grises,
de las sábanas enormes
enroscadas en mi cuerpo.
Ven,
aterriza,
planta tus raíces
sobre mi ternura olvidada.
Colócate sobre mi espalda
y escucha la música
del tiovivo que renace
entre la nuca
y mis pies de porcelana.
No tengas clemencia,
clava la daga
tan adentro
que no vuelva
a escaparme jamás.
Derrámate en la laringe
codiciosa,
sé tú mi sustento.
Ámame.


-

martes

Algo de belleza

Vittorio Polidori






Resplandece entonces,
como lápida de mármol
que emergiera de repente
en el espeso bosque.
Sale de su cueva
y se filtra por las aguas
contaminadas.
Ella resiste la batalla
del hombre
aniquilador.
La mujer no se lamenta,
asciende y con paso firme
busca su transparencia.
Estratos donde precipitarse,
algo de belleza
en algún lugar.
Unas partículas
que colmen el milagro
de la vida.
Y sabiéndose
dueña de su vértice,
aterriza con mano suave,
tantea su pétalo carnoso y
suspira aliviada.


...

domingo

Me he sentado en el suelo a contemplar tu anatomía...

Helen Masacz





Me he sentado en el suelo
a contemplar tu anatomía,

me pierdo en el suave murmullo
de tus sueños.

Duermes y las mariposas cruzan
por tus piernas,

el cascabel de tu ombligo
es melaza para las abejas hambrientas
que pueblan este bosque.

Quisiera libarte
y mis manos
tapan mi boca
en este instante
de furor místico,
de estupor secuencial,

distancia justa
donde tu impávido latido
exige mi cercanía.


Deslumbrada yo
en tu imagen, en tu
piel de camaleón inerte
e impasible.

Cómo no perderme en
tus orillas verdosas
para beberme a ti
dormido y lujurioso,
animal utópico.

Ahora
que me inclino
y me arrodillo
ante esta escultura de alabastro.


Hoy que tu quietud
me invita a navegar
sin restricciones
por tu océano concupiscente.

Permanece así,
domesticado y
manso,
sin avidez ni brasas
en tus uñas,

déjame instigarme yo sola
a dos centímetros de ti,
mientras te miro y conspiro
con tu piel suplicante.



-

jueves

Apariciones

Andrea Solari - Salome with the Head of St John the Baptist





Le veía en todas
las esquinas de la ciudad.
En los cubos de basura,
en las rendijas del suelo,
hasta en los escaparates sin luz.

También distinguía su rostro
claramente dibujado
en los retablos
de las iglesias.

Una mañana su cara
se le apareció
en la pescadería,
besugo de ojos tristes
y vientre plateado.

¿ Lo corto en filetes?
y ella sin dudar dijo
no, déjemelo entero,
ya me encargo yo
de abrirle las tripas.


...

domingo

BUITRE

Christiaan Lieverse








Vacías las vísceras,
floto en la superficie.

Me acomodo sobre las rocas puntiagudas.

Grito de placer y dolor
a la par que las gaviotas.

Me interno en el bosque
y aúllo con los lobos.

Soy bestia herida
sobre las ortigas
que coagulan mi sangre.

Sospecho que mi olor a plasma
se está esparciendo
y el buitre
no puede remediar excitarse.


-

sábado

Pan de oro

Alan Macdonald







Fue un viernes sobre tu cama
la mirada fija en la lámpara
el olor a quemado
las tostadas de amor
y el maldito incienso
estallando en el jardín.

Nunca olvidaré
el reguero azul
de mis pezones rosas
ni mi ombligo descomprimido
bajo las sábanas arrugadas
mendigando fruición a cucharadas.

La venganza es tan deliciosa,
puro manjar de orfebrería,
pan de oro para mi sangre
que se ha de deleitar
durante siglos, con las ondas
eléctricas de tu cerebro neurálgico.


..

martes

Haikus tristes

Liu Ye





Agosto sin ti

me congela los dedos

amor helado


..




Verano mientes

enloqueces mi alma

él no regresa.


..



Hormigas trepan

buscando mi comida

yo no la quiero.



--