domingo

Prórroga

Kenton Nelson



Cuando creía que estaba inerte y hueca
y los rayos gamma resbalaban sobre mí,
descubro estupefacta
un cortejo de sudor en la ingle
husmeando sin consentimiento.
Tal vez, necesiten mis neuronas
una diminuta prórroga
antes de mi última rendición.

5 comentarios:

LUMPENPO dijo...

No te rindas, es señal de que la rendición no existe y húmeda fragancia es este poema.

Calipso dijo...

Cuando se creyo inerte, cuando se sintio hueca...

Cuando recogio sus pedazos, cuando reconstruyo el presente, cuando sus cenizas dieron lugar a un nuevo ser.

Magicas tus palabras, me inspiran , me encantan.

Un Abrazo

Anónimo dijo...

Y nos llevas hasta el éxtasis con un poema lleno de sudores y sentimientos, muy bello y doloroso.


Rosmary Woodhause.

virgi dijo...

Tus neuronas sienten, camina la vida entre sus ramificaciones, mucho más de lo que ellas mismas te hacen saber.
Siempre hay una penúltima prórroga en este juego. Ahí te espera la vida.
Un abrazo grande.

john table dijo...

desde mi pequeña barcaza te sigo! te intuyo! me bebo un poco de todo esto. besos